
La semana pasada en la editorial de la revista Nature aparecía un artículo comentando el retroceso que ha sufrido la I+D española. Dicha editorial enlaza con un artículo del año pasado en el que se hablaba muy positivamente de la nueva política del gobierno español, el cual había aumentado el presupuesto en I+D hasta alcanzar el 1,1% del PIB. Lo que hacía preveer un cambio de modelo económico.
Esta actitud había llevado a España a una nueva edad de plata con respecto a la ciencia.
Sin embargo, el recorte sufrido este año ha dejado ver que detrás de las buenas intenciones mostradas anteriormente no había realmente un proyecto de realizar una reestructuración profunda que llevase a España a la vanguardia de la ciencia y la innovación europea y mundial. Y no como en años anteriores en los cuales España únicamente había estado a la vanguardía de los países que más hormigón consumían.
En la editorial de este año se comentan, a modo de ejemplo, la situación de otros dos países de la zona euro: Alemania y Grecia. El primero, ha recortado todos los gastos públicos excepto en educación e investigación, los cuales han sufrido un gran aumento. El segundo, quizá más parecido a España por su situación de partida (economía en recesión), ha recortado igualmente el gasto público excepto en educación e investigación, que han sufrido un ligero aumento.
Os dejo el enlace porque el artículo no tiene desperdicio, entre otros comentarios tildan a la ministra Garmendia de inexperta política (lo cual teniendo en cuenta a la clase política española no se si es bueno o malo) que no ha sabido gestionar el ministerio:
Sulud y ciencia.