Otra opción es el uso de los servicios online de compartición de ficheros, pero normalmente tienes que crear una cuenta, o si no estás registrado tienes que hacer un par de clicks, esperar XX segundos, etc. Podría funcionar, pero tampoco es la mejor opción.
La solución que acababa adoptando era y es, la de tener un servidor web Apache instalado, poner el fichero dentro del directorio de contenido de Apache, arrancar dicho servidor y mandar el enlace del fichero en cuestión por correo electrónico. De esta forma, el destinatario del mismo, sólo tiene que hacer click sobre el enlace y esperar a que se baje el fichero. Esta solución siempre me ha funcionado sin problemas. La cuestión aquí es instalar y configurar el servidor Apache o cualquier otro.
Existe todavía una solución más trivial. Python ofrece un módulo llamado SimpleHTTPServer (http.server en su tercera edición creo), que nos permite en una sola línea de comandos arrancar y tener disponible y servidor web muy simple. La ventaja de éste, es que no tienes que instalar ni configurar ningún servidor, tendrás que instalar Python. Y luego no tienes que mover los ficheros de un sitio a otro. Sólo tienes que situarte en el directorio donde se encuentra el fichero que quieres compartir y ejecutar:
python -m SimpleHTTPServer
Por defecto, este servicio escucha por el puesto 8000. Si quieres cambiar el puerto, sólo tienes que pasarlo como un parámetro:
python -m SimpleHTTPServer 8080
Ahora tu servidor escucharía por el puerto 8080.
Nota: Para que otro persona pueda acceder a tu servidor desde fuera de tu red local, tendrás que configurar NAT en tu router.
¡Mucho cuidado donde ejecutáis ese comando!
