Phoenix se apaga
Con la llegada del invierno marciano, la sonda Phoenix entró en “modo seguro”. Las malas temperaturas y el clima adverso han provocado una bajada en el rendimiento de las baterías, por lo que se ha optado a apagar algunos calentadores y otros instrumentos que ya no necesitará. También se ha desactivado el brazo robot.
Los -96º centígrados de noche y los -45º grados centígrados en el día más las tormentas de polvo son los responsables de la entrada en modo seguro de la sonda.







